
No es solo cuánta proteína comes al día. Lo que realmente importa es cuánta consumes en cada comida. Después de los 60, el músculo necesita una señal de aminoácidos suficientemente potente para activar su síntesis. Y esa señal tiene un umbral mínimo.
El concepto de “umbral de leucina”
La leucina es el aminoácido que actúa como interruptor principal para la síntesis proteica muscular. Para activar ese proceso, necesitas alcanzar un umbral mínimo en cada comida. Por debajo de ese umbral, aunque comas proteína, el músculo no recibe la señal suficiente para construirse.
Las personas mayores de 60 presentan lo que se llama “resistencia anabólica”: el músculo responde menos a la misma cantidad de proteína que respondería en alguien joven. Por eso la dosis por comida es más importante que nunca.
Dosis recomendada por comida después de los 60
30–40 g
de proteína de alta calidad por comida principal
¿Qué significa 30-40 g en alimentos reales?
🍗
Pechuga de pollo
150 g = 45 g proteína
🐟
Salmón al horno
150 g = 33 g proteína
🥚
3 huevos + 2 claras
= 28 g proteína
🫘
Lentejas cocidas
250 g = 23 g proteína
Cómo distribuir la proteína en el día
Un error común es concentrar casi toda la proteína en la cena. La evidencia muestra que es mejor distribuirla de forma uniforme en 3-4 comidas. Un esquema práctico:
- Desayuno: 25-30 g — huevos, yogur griego, queso fresco
- Comida: 35-40 g — carne, pescado o legumbre + cereal
- Merienda: 15-20 g — yogur, frutos secos, queso
- Cena: 30-35 g — pescado, huevos, legumbres
¿Y el total diario?
Las guías actuales recomiendan entre 1,2 y 1,6 g de proteína por kilo de peso al día para personas mayores de 60 que quieran mantener o ganar masa muscular. Para alguien de 70 kg, eso equivale a entre 84 y 112 g diarios.
⚠️ Nota: Si tienes enfermedad renal o hepática, consulta con tu médico antes de aumentar la proteína. Estas recomendaciones son para personas sanas mayores de 60.